Organización como prioridad máxima

Han pasado muchos años desde que cree mi primer blog y desde entonces varios cambios de nombre, dominios, borrado de todo el contenido, vuelta a empezar, etc. Durante el camino tuve la oportunidad de aprender muchas cosas y de comenzar la que se convertiría en mi actual profesión: generar contenidos sobre tecnología en internet. Aún así siempre tuve una gran asignatura pendiente, la organización.

Pasado

Desde que comencé a escribir de forma profesional en Applesfera y más tarde di el salto a otros medios importantes dentro de Weblogs SL (ahora Webedia) siempre cumplí con todas mis obligaciones, aunque no fue fácil.

Durante la etapa de editor (redactor realmente, aunque hiciésemos tareas de revisión, etc.) hasta las de coordinador o director de vídeo a cargo del canal de vídeo de Xataka siempre me costó organizarme. Y no era porque no quisiera, sino porque acababa echándome muchas cosas a la mochila.

El intentar abarcarlo todo terminaba pesando y no te permitía tiempo realmente para descansar, para pensar qué estabas haciendo y qué querías hacer. Para hacer eso que llaman analizar los datos y tomar decisiones correctas. O, al menos, más correctas de las que se tomaron en su momento. Aún así no me arrepiento, porque el camino estuvo bien.

Presente

Desde que escribo y hago vídeos en ElOutput.com todo esto ha ido cambiando a mejor. No voy a negar que haya momentos en los que me haya visto nuevamente arrasado por el torbellino de la actualidad, del día a día y el ritmo frenético que junto a las obligaciones personales convertían en caos en CAOS con mayúsculas.

Aún así, en El Output tengo la suerte de contar con unos jefes que son compañeros y amigos. Eso facilita mucho las cosas y te da aire cuando más lo necesitas. Aún así, siempre he sentido que puedo dar mucho más de sí y ahora tengo la oportunidad de demostrar mucho de lo que en mi cabeza siempre ha estado rondando y no pude sacar por falta de tiempo, planificación y esa mochila llena de piedras que cargaba.

Futuro

Estos escribiendo estas líneas mientras en el iPad esbozo una serie de ideas y remarco mis tres prioridades para este próximo 2022. Sí, porque más que propósitos lo que me interesa es soltar lastre y dar tiempo a lo que realmente me importa: mis hijos, las personas que me rodean y a quienes les importo y El Output.

Para lograr eso lo primero es organizarse, mucho mejor de lo que llevo haciéndolo el último año. Un año completo después de aquel cambio que no creo que entre en los planes de ninguna pareja, pero que siempre acecha: la separación.

Por todo eso, ahora es el momento de optimizar aún más los tiempos, decidir bien en qué invertir energías y analizar los resultados. Lo que no aporte lo descartaré para seguir probando cosas y para que lo realmente importante reciba lo que debe recibir.

Veremos qué ocurre al final, por ahora estoy contento con las decisiones tomadas e ilusionado por seguir recorriendo un camino lleno de enseñanzas. Aunque también tengo claro que con más de un tropezón, pero qué es la vida sin esas caídas de las que luego te ríes.

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